Esta etapa, dotada de unidad y coherencia interna, se configura como una etapa con sentido en sí misma y pretende aportar los elementos educativos de orden cognitivo, afectivo, social y moral, que permitan , a los adolescentes entre 12 y 16 años, desarrollarse de forma equilibrada e incorporarse a la sociedad, con autonomía y responsabilidad.
Por tratarse de un tramo educativo obligatorio, la ESO atiende las necesidades de todos los alumnos, a la vez que tiene un fuerte carácter comprensivo. De este modo permite y facilita la atención a la diversidad en función de los diversos intereses y aptitudes de los chicos y chicas.
Por otro lado, esta etapa tiene también una función terminal y propedéutica, de preparación para la inserción en el mundo laboral o para continuar el proceso de formación en la educación postobligatoria. La orientación personal, académica y profesional ocupará un lugar importante, sobre todo en el segundo ciclo de la etapa.
Respetando los principios de la atención a la diversidad, en Areteia desarrollamos esta etapa a tres niveles, con diseños diferenciados, para exigir a cada alumno en consonancia con sus posibilidades y características personales, de manera que todos alcancen los objetivos para los que están capacitados y fomentemos así, actitudes positivas hacia el estudio.
La adquisición de técnicas y hábitos de estudio es objetivo prioritario en esta etapa ya que les ayudará a afrontar con éxito los compromisos de aprendizaje propios de éste y posteriores niveles educativos.
La formación en valores ocupa un lugar destacado en los programas.
Dieciocho alumnos por aula es la ratio para esta etapa educativa.
La labor coordinada de padres y profesores favorecerá el progreso de nuestros alumnos por la difícil etapa de la adolescencia.